Mi cabeza apoyada en tu pecho, escuchando los latidos de tu corazón. Nuestros
pies tienen las alas de esta melodía, y las palpitaciones son fuertes. Es la
pasión que se mece como el niño que duerme. Así, entre tus brazos. Que nada me separe de ti. Misterio azul
Qué nada ni nadie¡¡
ResponderEliminarUn abrazo, Mara.
:) Muchos besos, guapa.
EliminarEl tener a una mujer apoyada asi sobre uno invita a desear no ser separado de ella.
ResponderEliminarSi se la ama... sí.
EliminarUn beso.
Si se la ama... sí.
EliminarUn beso.
No creo que nadie se atreva a separarte.
ResponderEliminarSaludos
Bonita imagen, como de esos sueños que uno siempre anhela. Dejando ir el tiempo en ese momento.
ResponderEliminarUn dulce beso más esta noche.